En Teruel hace tanto frío que en invierno me encojo unos 2 o 3 centímetros...
Esa sensación de frío puede ser abrumadora, igual que cuando nos llega un paciente con una alteración vocal (o sin voz) que no conocemos, nos quedamos paralizadas….
Muchas veces tratamos de salir de ese estado a la fuerza, con presión, pero lo que realmente necesitamos es comprender el proceso y usar el “calor adecuado” para fluir nuevamente. En logopedia, ese “calor” es el conocimiento adecuado, el acompañamiento correcto y el enfoque empático hacia el paciente.
Queremos que nuestros pacientes vivan la rehabilitación no como una lucha, sino como un viaje agradable en buena compañía. Queremos que se descongelen, que fluyan y disfruten de nuevo con su voz.






